ZOMETA-Lehrmaterialien
Cómo tratar los dolores agudos de huesos
¿Cómo provocan dolores de huesos los tumores?
Las metástasis óseas pueden provocar dolores de huesos (2). El dolor puede producirse cuando la metástasis amplía la membrana del hueso (el periostio), cuando presiona la raíz nerviosa o debido a las sustancias químicas que secreta la metástasis en la zona circundante (1). Además, la metástasis puede provocar una presión sobre los músculos, que produzcan espamos musculares reflejos que tiren del hueso y lleguen a provocar dolores (1). A menudo, el dolor de huesos no se siente únicamente en la zona de la metástasis (1). El dolor puede ser de carácter continuo o bien ardores con episodios de dolores punzantes (1).
Tratamiento directo del dolor de huesos
El dolor de huesos deben tratarse con los analgésicos adecuados (medicamentos contra el dolor) (5). Sin embargo, se pueden tomar otras medidas para reducir el dolor.
El dolor de huesos se puede tratar directamente concentrándose sólo en la metástasis o bien tratando el tumor y todas sus metástasis. Un tratamiento directo habitual para los dolores de huesos es la radioterapia(1). La radioterapia local se utiliza para puntos de dolor específicos (1). Cuando existen diversos puntos dolorosos repartidos se emplea la radioterapia de amplio alcance (1). Otro tipo de tratamiento directo implica el uso de productos químicos administrados por via oral o intravenosa (a través de una vena) para impedir que se reproduzcan las células tumorales (1). A este tipo se le denomina terapia sistémica (1). Con el fin de reducir la masa del tumor en todo el cuerpo, la terapia sistémica disminuye la cantidad de sustancias químicas que secreta el tumor, reduciendo de este modo la estimulación de los osteoclastos y la pérdida de hueso (1). La terapia sistémica que se utilice dependerá del tipo de tumor (1). La terapia sistémica puede ser quimioterapia (medicamentos diseñados para tratar el cáncer), terapia endocrina (uso de hormonas para tratar el cáncer) o terapia de exploración ósea con isótopos radioactivos (inyección de sustancias químicas que actúan de manera específica sobre las metástasis óseas) (1).
Tratamiento indirecto del dolor de huesos
La terapia indirecta del dolor de huesos utiliza la terapia sistémica para bloquear los efectos de las sustancias químicas que secreta el tumor (1). Las terapias indirectas impiden que las células normales, sobre todo los osteoclastos, respondan a las sustancias tumorales. Los bisfosfonatos son compuestos sintéticos (artificiales) semejantes a una sustancia química natural que forme parte de un hueso normal (3). Los bisfosfonatos se adhieren firmemente al hueso (3). Son más resistentes a la acción de los osteoclastos que las sustancias químicas naturales equivalentes, por lo que impiden que los osteoclastos descompongan el hueso (3). Constituyen el tipo de terapia indirecta más utilizado en el tratamiento del dolor de huesos (4). Otro tratamiento indirecto es la aplicación de una hormona que suele secretar el cuerpo y que se denomina calcitonina (4). Normalmente, la calcitonina reduce la reabsorción del calcio por parte del hueso; la terapia con calcitonina proporciona calcitonina adicional para combatir la pérdida de hueso (4). Desafortunadamente, con el paso del tiempo, los efectos de la calcitonina adicional disminuyen, por lo que se trata de una terapia secundaria (4).
Cirugía
Por último, puede ser necesario el uso de la cirugía (1). El diez por ciento de los pacientes con dolor de huesos de la columna vertebral presentan una inestabilidad de la misma que requiere cirugía que estabilice el hueso con el fin de aliviar el dolor (1).

